1. Quitar el papel que obtura el cierre.
  2. Calentar la bota al sol o cerca de un radiador.
  3. Frotar enérgicamente la costura.
  4. Hinchar la bota soplando suavemente por el brocal, no debe forzarse. En caso de que ofrezca alguna resistencia, calentarla de nuevo.
  5. Llenar con un vaso de agua. No pasa nada si al principio deja pasar alguna gota de agua. Esto ocurre hasta que la costura toma tensión y se cierra totalmente.
  6. Llenar con vino y tenerla tumbada durante 5-6 días, haciendo que el vino pase por todo el interior.
  7. Tirar este primer vino y ya está la bota dispuesta para su utilización. Los primeros días, cambiar el vino con frecuencia. Las paredes de la bota no deben pegarse durante estos primeros días.