¿Cómo conservar las botas de vino?

Para conservar tu bota con interior de pez, vacíala de vino y de aire y sin lavar guárdala en un lugar fresco, seco y oscuro en posición horizontal; para su posterior uso, aplica calor suave (secador de pelo, calefactor, etc.) y sopla por el brocal para que se separen las paredes de la bota, pero hazlo siempre, de un modo suave y sin forzar la bota. Cuando no utilices tu bota con interior de látex, deberás guardarla lavada y un poco hinchada, para que el látex no se pegue. Nuestras botas de vino incluyen un pequeño manual de uso y conservación.

¿Qué hacer si se han pegado las paredes de la bota de vino de pez?

Para separarlas, calienta la bota de vino suavemente, con un secador de pelo o en un calefactor a media temperatura y ve probando a soplar por el brocal de modo suave, pues no queremos forzar y que se despegue la pez hasta que ambas paredes se suelten. Repite la operación si no te funciona a la primera.

¿Qué hacer si la bota de vino de pez cala por algún sitio?

Si es en los primeros usos y por la zona de la costura, es debido a que está reseca, pero con el uso, dejará de calar. Si cala por algún otro sitio, puede deberse a que ha perdido o se ha desprendido parte de la pez que impermeabilizaba la bota de vino, en este caso, con la bota de vino vacía, caliéntala con un secador de pelo en los alrededores de la zona que cala y en ambas paredes, para posteriormente dar un masaje con los dedos tratando de llevar la pez de alrededor a la zona en la que se ha perdido. Esta puede ser una tarea laboriosa, pero con tesón, puede conseguirse.